William Brown.

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El 22 de Junio de 1777, en Foxford, Irlanda, nacía el máximo héroe de los mares argentinos que consagró su vida a la consolidación de la independencia de su patria adoptiva, ese día llegaba al mundo William Brown, mas conocido como el Almirante Guillermo Brown. Siendo casi un niño emigró junto a su familia a los EEUU, pero una epidemia de fiebre amarilla azotó la ciudad de Filadelfia, matando a su padre.

Se embarcó como grumete en un barco norteamericano donde adquirió experiencia y templó su carácter, con solo 19 años llegó al grado de capitán. Fue apresado por un barco inglés, que a su vez fue capturado por la flota francesa que lo remitió a Europa como prisionero. Se fugó a Inglaterra donde sirvió en la Royal Navy hasta que con 39 años se casó con Elizabeth Chitty y con su Fragata «Fame» se dirigió a Montevideo para instalarse y dedicarse al comercio. Quiso el destino que estuviera en Buenos Aires durante la semana de Mayo de 1810 que torció el destino del Virreinato del Río de la Plata, causa con la que simpatizó rápidamente.

De regreso a Montevideo se convirtió en un «revolucionario de Mayo», enfrentando a la flota realista capturó Balandros, Bergantines y goletas, confiscando sus embarques. Gervasio Antonio de Posadas lo nombró Teniente Coronel y puso a su cargo la modesta flota nacional. Con escasos recursos conquistó la Isla Martín García y apoyó las acciones terrestres de Artigas en Montevideo haciendo huir a la escuadra enemiga de regreso a España. En 1815 emprendió un ambicioso viaje al sur donde divisó la Península Antártica, luego rodeó las costas de tierra del fuego para tomar rumbo norte por el Océano pacífico para llevar la gesta emancipadora a Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Cuando en 1825 estalló la guerra con el imperio del Brasil, el gobierno de las Provincias Unidas del Sur lo convocan para romper el bloqueo de Buenos Aires. Con solo 4 buques y 7 cañoneras combatió en las costas de la ciudad a 31 poderosos navíos brasileros, al grito de «¡Fuego rasante, que el pueblo nos contempla!» los enfrentó y derrotó sin atenuantes convirtiéndose en el nuevo héroe nacional.

Sus servicios a la patria no cesaron, al ya nombrado «Combate de los pozos» le siguieron la batalla de Quilmes y el combate de Juncal, en los cuales también venció a las escuadras brasileras. También tuvo jornadas de epopeya rompiendo el bloqueo Anglo-Francés y enfrentando a la flota de Fructuoso Rivera y particularmente a la nave del corsario italiano José Garibaldi, a quien Brown dejó escapar por considerarlo un valiente. La muerte lo alcanzó el 3 de Marzo de 1857 ocasión en la que Bartolomé Mitre pronunció las palabras que mejor representaban la figura del Almirante, «Brown en la vida, de pie sobre la popa de su bajel, valía para nosotros por toda una flota».