Taj Mahal.

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El 17 de junio de 1631, en Burhanpur, India, cuando daba a luz su decimocuarto hijo, moría Arjumand Banu Begum, mas conocida como Mumtaz Mahal, su esposo, el príncipe Shah Jahan, en su honor y como lugar de descanso eterno, encargó la construcción de uno de los edificios mas hermosos de la tierra, el «Taj Mahal».

Arjumanad provenía de una familia de la nobleza Persa, y a los 19 años, se comprometió con el príncipe Imperial Yurram, Shah Jahan, con quien se caso 5 años después en el año 1612. Si bien Shah ya tenía tres esposas, encontrando a Arjumanad con una apariencia y carácter superior a las mujeres de su tiempo, le otorgó el título de Mumtaz Mahal Begum, «La Elegida de Palacio». Tal era el amor que le profesaba, que desde su cuarto casamiento abandonó la poligamia y solo dedico su vida a Mumtaz, con sus otras tres esposas solo cumplía con sus obligaciones protocolares de manutención.

Ella también lo rodeó de amor y respeto, lo acompañaba en sus ceremonias y viajes, incluso en su expedición por el Imperio Mongol. Mumtaz había tenido 13 embarazos de los cuales solo 6 de sus hijos sobrevivieron al parto o a la primera infancia, dedicaba mucho tiempo a ellos y su esposo le otorgó la tarea de velar por las necesidades de su pueblo, por lo que ella era la intermediaria entre los pobres y el príncipe. Durante el trabajo de parto de su decimocuarto hijo, tuvo complicaciones y murió el 17 de Junio de 1631, fue sepultada provisoriamente en Burhanpur, el príncipe quedó devastado, sin ánimo estuvo encerrado mas de un año, cuando volvió a aparecer en público estaba físicamente muy deteriorado y con su pelo totalmente blanco.

Dividió la fortuna entre sus hijos y encomendó el resto de su vida a construir el templo mortuorio para Mumtaz. Eligió la implantación en Agra dentro de los jardines que su propia esposa había creado, Shah se encargó del diseño y supervisión de la construcción que demoró casi 23 años, empleó mas de 22.000 hombres y los mas talentosos artistas del reino. Una obra cuya inspiración nace del mas profundo amor no podía tener otro resultado que algo tan maravilloso como el «Taj Mahal», no se explica que siendo solo un edificio sea tan abrumador para los sentidos. Mumtaz murió, pero 400 años después, el amor de su esposo sigue en pie maravillando al mundo entero.