«Shoemaker Levy 9».

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El 16 de Julio de 1994, se producía un cataclismo astronómico en el sistema solar que brindó a los científicos observar por primera vez ese tipo de fenómenos en directo, ese día el cometa «Shoemaker Levy 9» se estrellaba contra Júpiter. En Marzo de 1993, en el Observatorio Palomar en California, los científicos Carolyn Shoemaker, Eugene Shoemaker y David Levy fotografiaron grandes fragmentos de un cometa distinto a los demás, este no orbitaba al sol, sino al planeta Júpiter, algo poco común.

Al volver a revisar fotografías anteriores se determinó que era un cometa que orbitaba al sol y había sido absorbido por el campo gravitacional de Júpiter en la década del ’60. La casi absurda excentricidad de su elipse alrededor del planeta hacía que pasara de estas a millones de Km de distancia en su «Afelio» a pasar casi pegado de la atmósfera de Júpiter en su «Perihelio». En su paso de 1992 se cree que tocó el «Límite de Roche», distancia mínima que puede soportar un objeto, que mantiene su estructura únicamente por su propia gravedad, y se fragmentó en 23 pedazos de distinto diámetro, pero todos en la misma trayectoria y visibles desde la tierra. Rápidamente se determinó que en su paso por el planeta en Julio de 1994 sería absorbido por la densa atmósfera del planeta, al ser gaseoso y no poseer una superficie donde impactar, se creía que quizás los trozos mas grandes soportarían la presión y la temperatura y atravesarían.

Esto no ocurrió, el 16 de Julio de 1994, el primer trozo ingresó a la atmósfera de Júpiter en el hemisferio sur, uno a uno los demás pedazos de alrededor de 2 Km de diámetro fueron provocando luminosos fogonazos en la capa exterior del planeta para luego dejar oscuras cicatrices en la colorida superficie visible. El fenómeno duró 6 días y dio invalorable información sobre la composición del planeta ya que con cada explosión se liberaban al espacio gases del interior del planeta, esto ayudo a determinar la existencia de azufre, sulfuro de carbono, amoníaco, sulfuro de hidrógeno, helio, litio, manganeso, hierro y silicio.

Se estima que el trozo mas grande, el denominado «G» provocó una explosión de energía equivalente a 6 millones de megatones, seiscientas veces el arsenal nuclear de la Tierra, este provocó la mancha negra mas grande de la atmósfera, de unos 12 mil Km de diámetro. Por obra de la casualidad, 5 años antes había sido enviada la nave de exploración «Galileo», que llegaría al planeta en 1995, esto permitió hacer estudios exhaustivos de las consecuencias de un acontecimiento prácticamente irrepetible.