Ryszard Siwiec.

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El 12 de Septiembre de 1968, como consecuencia de las heridas por haberse inmolado en protesta por la invasión del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia, moría el filósofo polaco Ryszard Siwiec. Siwiec había nacido en Debica, Imperio Austro-Húngaro, el 7 de Marzo de 1909, estudió filosofía en la Universidad de Lwów, aunque luego de graduarse debió trabajar como contador para ganarse la vida. Durante la invasión alemana en 1939 se empleó como jardinero en casa de un militar colaboracionista polaco, aunque él prefirió enlistarse en la Armada Krajowa, el ejército clandestino de resistencia local.

Al finalizar la guerra se casó y tuvo 5 hijos, por su educación no encajaba en el control del pensamiento y censura de la opinión humanística impuesta por la URSS y ejecutada por el gobierno satélite polaco, por ello su cargo de profesor de filosofía lo hacían blanco fácil de control por parte del ejército. En 1963 comenzó a conocer de manera clandestina la serie de inmolaciones que realizaban los monjes Budistas de Vietnam del Sur en protesta por las persecuciones que eran objeto por parte de Ngô Đình Diệm y luego de Nguyễn Cao Kỳ, estaba tan obsesionado que incluso hacía referencia a ello en sus clases. Desilusionado con la realidad polaca de mediado de los años ’60 comenzó a apoyar marchas estudiantiles que generalmente terminaban en violentas represiones, su pensamiento comenzó a radicalizarse y a tomar cada vez mas riesgos.

Cuando Polonia, como parte del Pacto de Varsovia envió tropas a unirse a las de la URSS para aplastar la Primavera de Praga, Siwiec decidió que era la hora de hacer un llamado de atención. El 8 de Septiembre de 1968 concurrió al “Estadio Dziesięciolecia” donde se celebraba la fiesta nacional de la cosecha, se colgó uno cartel que decía “Por nuestra libertad y la tuya» y «Honor y Patria”, se roció con solvente y se prendió fuego. Pese a que en el estadio había mas de 100 mil personas, el incidente pasó desapercibido salvo para un fotógrafo y un par de oficiales que asistieron al revuelo causado por un hombre que se negaba a ser ayudado para apagar las llamas que lo consumían.

Cuando lograron apagar el fuego, increíblemente, y pese a estar en carne viva, Siwiec no mostraba signos de dolor y comenzó a explicar los motivos de su acto, antes que pudiera llamar mas la atención fue trasladado al hospital “Szpital Praski” donde no pudo recuperarse y murió 4 días después, el 12 de Septiembre de 1968. El hecho no fue reflejado por la prensa, las autoridades dieron una inverosímil explicación y declararon, “-Eso es lo que pasa cuando se combinan el Vodka y el cigarrillo”. Pese a que las fotos permanecieron ocultas para el pueblo polaco hasta la caída del comunismo, en los años ’80 ya se hablaba de Siwiec como un héroe de la resistencia polaca al régimen de la URSS.