Raúl Scalabrini Ortiz.

0
3

El 30 de Mayo de 1959, en Buenos Aires moría el Agrimensor, Ingeniero, Periodista y Poeta, que pasó a la posteridad por sus ensayos sobre filosofía, historia y política, ese día se apagaba la vida de Raúl Scalabrini Ortiz. Nació el 14 de Febrero de 1898, en la ciudad de Corrientes, de familia culta y refinada arribó a Buenos Aires para cursar Ingeniería en la facultad de Ciencias Exactas, paralelamente comenzó a frecuentar círculos de intelectuales liderados por Macedonio Fernández.

En 1923 realiza su primera publicación literaria, era una serie de cuentos para la revista «La manga», en 1931 toca la cima con la edición de «El hombre que está solo y espera». Como ingeniero se especializó en la industria ferroviaria, diseñó y fabricó prototipos de locomotoras de alta velocidad con diseños aerodinámicos de avanzada, pero los ferrocarriles en manos inglesas archivaron sus propuestas. Como todo intelectual adhirió a la revolución Yrigoyenista en Enero de 1933, con la derrota consumada fue desterrado a Europa.

Allí nota que a la Argentina se la nombra como una mas de las colonias inglesas, comienza a escribir en el «Frankfurter Zeitung», único periódico fuera del alcance Nazi. Por sus ensayos sobre el imperialismo británico y el ser nacional fue invitado a unirse al «FORJA» donde se hizo amigo de Arturo Jauretche y Homero Manzi. Se especializó en políticas ferroviarias escribiendo decenas de notas y dos libros emblemáticos donde proclama que «Los tendidos de rieles en manos inglesas son una inmensa telaraña que mantiene aprisionada a la nación».

Cuando el FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Juventud Argentina) apoyó la revolución del GOU (Grupo Oficiales Unidos), Ortiz se alejó de ellos y apoyó abiertamente el ascenso de Perón. Fue quién acercó a Perón varias opciones para nacionalizar los ferrocarriles aunque con el hecho consumado, nunca aceptó cargo alguno y mantuvo una postura de apoyo crítico al peronismo.

La revolución Libertadora de 1955 dio un golpe mortal a su carrera de periodista ya que sus críticas a la oligarquía desde las revistas «Que» y «Reconquista» provocaron el cierre de ambas publicaciones. El ascenso de Aramburu al poder devastaron a Ortiz, su último reducto de expresión, el diario «El líder» fue cerrado y su voz callada definitivamente. Cuando intentaba volver a publicar desde el diario «El federalista» lo alcanzó la muerte el 30 de Mayo de 1959.

Comentários no Facebook