“Rainbow Warrior”

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El 10 de Julio de 1985, en el puerto de Waitemata, Nueva Zelanda, cuando se disponía a partir hacia el Atolón de Mururoa, para protestar contra las pruebas nucleares submarinas, agentes del servicio secreto Francés hundieron el “Rainbow Warrior” barco insignia de la agrupación “Greenpeace”, en el atentado murió el brasilero Fernando Pereira. “Llegará un tiempo en que los pájaros caerán del cielo, los animales de los bosques morirán, el mar se ennegrecerá y los ríos correrán envenenados, en ese tiempo, hombres de todas las razas y pueblos se unirán como guerreros del arco iris para luchar contra la destrucción de la tierra”, Con este lema la agrupación Greenpeace, en 1978 bautizó un viejo pesquero como el «Rainbow Warrior».

Originalmente construido en Aberdeen en 1955 fue utilizado por el ministerio de agricultura británico como barco de investigación, Más adelante se convirtió en barco de pesca en el mar del Norte hasta su adquisición por Greenpeace. En Marzo de 1985 la agente del servicio secreto francés “Christine Huguette Cabon” se infiltró con un nombre falso en la agrupación ecologista, con los datos aportados, cuatro agentes y buzos tácticos se infiltran ilegalmente en Nueva Zelanda. La noche del 10 de Julio, instalan una bomba en la superficie sumergida del casco del barco, al detonar los tripulantes de Greenpeace comienzan a evacuarlo pero el fotógrafo brasilero Fernando Pereira es alcanzado por la segunda explosión, el barco se hundió amarrado en el puerto.

El hecho que este fuera el primer atentado terrorista en Nueva Zelanda, derivó en una gran investigación, el estado Francés negó oficialmente su participación, sin embargo dos de sus agentes son detenidos en Aukland y develan la posición del barco en el que arribaron al país, esto desmoronó la defensa Francesa. En agosto de ese año, François Mitterrand promete una profunda investigación, sin embargo luego de ello da un salvoconducto a la primer agente infiltrada para que huya a Israel, país aliado de Francia en operaciones secretas.

Mitterrand admite que los agentes participaron bajo órdenes superiores por lo tanto pide al estado neozelandés que reintegre a los detenidos, sin embargo los agentes procesados Mafart y Prieur son encontrados culpables y condenados a 10 años de prisión efectiva. Francia ejerció todo tipo de presión para que Nueva Zelanda extradite a sus agentes, para ello realizaron embargos y boicots comerciales sin ningún éxito, luego de la mediación del secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuéllar, Nueva Zelanda acepta la extradición con la condición que cumplan la condena en una base militar francesa del Pacífico, al año siguiente Francia incumple el acuerdo liberando a los agentes y destinándolos a nuevas misiones. Greenpeace logra reponerse del incidente, y la promoción del incidente hizo que las donaciones se multipliquen pudiendo adquirir 2 barcos mas a los que llamaron “Rainbow Warrior 2 y 3”.