Michael Collins

0
4

El 22 de Agosto de 1922, en Béal na Bláth, era asesinado el líder revolucionario irlandés Michael Collins. Nació el 16 de octubre de 1890 en Sam’s Cross, Irlanda británica, luego que la corona despojara a la familia de sus títulos nobiliarios, comenzó a frecuentar al herrero James Santry, un ex integrante de la Hermandad Republicana Irlandesa (IBS) de quién se contagió la simpatía por el nacionalismo irlandés.

En la Escuela Nacional de Lisavaird, el rector Denis Lyons, también miembro del IBS, influyó en el modelado de sus ideales cada vez mas radicales. Con solo 15 años, Michael se afilió al IBS, que pugnaba por la independencia de Irlanda, pasó 10 años estudiando y creciendo dentro de la organización, hasta que en 1916 fue convencido de participar en el casi suicida «alzamiento de Pascuas». Collins fue arrestado y enviado a la prisión de Frongoch, en Gales.

Luego que una inesperada amnistía lo dejara en libertad, enfrentó y criticó abiertamente a los organizadores del levantamiento, a pedido del joven líder Éamon de Valera elaboró un plan de guerra de guerrillas mas efectivo cuando se enfrenta a una potencia en territorio propio. Collins, afiliado al «Sinn Féin», partido nacionalista Irlandés, fue electo representante de Irlanda en la Cámara de los Comunes en 1918, paralelamente De Valera lo designa director del IRA y ministro de finanzas.

Collins era expeditivo y eficaz en donde se lo requería, aunque en el papel militar era donde se sentía más preparado, así fue que creó el cuerpo especial «Los Doce Apóstoles», que detectaba y eliminaba a agentes británicos en territorio irlandés. Por pedido del gobierno británico, Éamon de Valera nombró una delegación encabezada por Arthur Griffith y Michael Collins, para buscar un tratado de paz que incluyera la independencia de Irlanda, Collins sospechaba que era una trampa y que cualquiera sea el resultado, si estampaba su firma sería considerado un traidor.

El tratado incluía la independencia administrativa de toda la isla, un gobierno bicameral, pero la fidelidad a la corona británica, cuando Collins estampó su firma le dijo a Griffith, «- He firmado mi propia sentencia de muerte». Los republicanos puros lo tomaron como una claudicación, Éamon de Valera, para despegarse de las críticas dijo que Collins actuó sin su consentimiento, pese a que en las elecciones el tratado fue aceptado, la fractura de Irlanda era un hecho.

Collins fue electo presidente del gobierno provisional irlandés, el día de la toma del poder, llegó 7 minutos tarde a la ceremonia, el delegado de la corona, el Vizconde de Fitzalan, lo reprendió, a lo que Collins le respondió, «- Nosotros hemos estado esperando más de setecientos años, ustedes pueden quedarse esperando siete minutos». Los esfuerzos de Collins por mantener la paz fueron infructuosos, la facción anti tratado del IRA utilizaron en su contra las mismas tácticas que este les había enseñado. En el marco de una cruenta guerra civil, el 22 de Agosto d e1922, cuando se trasladaba en caravana por la zona hostil de Béal na Bláth, Collins fue acribillado, solo tenía 31 años