Messi no se presentaría a las pruebas físicas este domingo

0
9

En pleno conflicto por su decisión de abandonar el Barcelona, el astro argentino Lionel Messi está convocado mañana a primera hora en la Ciudad Deportiva del club catalán para pasar las pruebas médicas y un test de coronavirus, pero no se presentará, según informó hoy la prensa catalana, mientras la entidad aclara no tener constancia de que esa sea su intención.
El capitán de la selección argentino considera que su contrato ha finalizado y, como ya solicitó marcharse del club libre, no acudirá ni a las pruebas médicas mañana ni al arranque de los entrenamientos bajo las órdenes del nuevo DT, Ronald Koeman, el próximo lunes, adelantó la radio Rac1 y confirmaron otros medios catalanes.

Messi hizo llegar su decisión a través de sus abogados, quienes tenían previsto enviar un burofax, de acuerdo con algunas de las versiones.

Sin novedades

Sin embargo, fuentes oficiales del club catalán dijeron a Télam que no les consta ninguna comunicación por parte del delantero argentino.

De concretarse este movimiento, Messi deja bien claro cuál es su firme voluntad y vuelve a tensionar la cuerda con la cúpula directiva de la entidad, con la que quiere negociar una salida pacífica mientras resuenan tambores de guerra.

A la expectativa en torno a la reaparición pública de Messi, se suma la ansiedad por saber si el astro se reunió en las últimas horas con el que puede ser su futuro entrenador, el DT del Manchester City inglés, el catalán Pep Guardiola, al que anoche se lo vio -foto incluida en Instagram-en un restaurante de la ciudad condal.

A pesar del intento desesperado del presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, quien ofreció su renuncia si el capitán del seleccionado argentino continúa su vínculo con el club catalán, nada parece poder hacer cambiar de opinión al crack rosarino, que a sus 33 años ha decidido darle un giro a su carrera.

Cuatro días después del primer burofax rupturista con el que provocó un terremoto en Barcelona, con repercusiones en todo el mundo, Messi parecía haber pasado a un estrategia más conciliadora en busca de que la directiva del club acceda a pactar su marcha tras dos décadas de una relación que no quiere acabar con una batalla legal.

Por el momento, los directivos del Barça no acceden a otra cosa que no sea mantener el vínculo y remiten a su prácticamente impagable cláusula de 700 millones de euros para dejarlo marchar.