«Matanza de Tlatelolco»

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El 2 de Octubre de 1968, en la plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México, escuadrones del ejército nacional y grupos paramilitares llevaban a cabo una matanza de estudiantes en la recordada «Matanza de Tlatelolco». Desde que en Agosto de 1968 el ejército ocupara la sede de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) y los estudiantes reaccionaran creando el «Consejo Nacional de Huelga», las tensiones fueron en aumento. El paulatino apoyo a los estudiantes de la capital por parte de los movimientos estudiantiles de todo el país, puso en alerta al presidente Gustavo Díaz Ordaz que se aprestaba a recibir las miradas del mundo por los juegos olímpicos «México 1968».

Se sucedieron varias refriegas y choques durante 2 meses hasta que el 1 de Octubre el ejército abandona las sedes universitarias, pero lejos de descomprimir la situación tenían preparado un golpe de knock Out. La mañana del 2 de Octubre miles de estudiantes se acercaron a la plaza de las Tres Culturas para esperar los resultados de la reunión de delegados y la prensa que se realizaba en el edificio Chihuahua. Francotiradores apostados en los perímetros de la plaza y el ejército desplegado en las calles aledañas esperaban la señal. Desde un helicóptero se arrojó una bengala, era la señal esperada, francotiradores abrieron fuego contra la multitud, el ejército irrumpió en la plaza, pero lejos de buscar o reprimir a los tiradores arremetió contra los estudiantes.

El grupo paramilitar «Brigada Olimpia» ingresaba en locales y domicilios para asesinar a los que huían de la balacera. El saldo fue de 250 muertos, 600 heridos y mas de 5000 detenidos. Los cuerpos eran cargados en camionetas y llevados a campos donde se los incineraba, por ello la cifra de muertos bajaba mientras la de desaparecidos subía. La prensa sujeta a una brutal censura callaron el hecho, el principal periodista televisivo de la época, Jacobo Zabludovsky, abrió su noticiero con la frase «Hoy fue un día soleado». Si bien Gustavo Díaz Ordaz, 12 días después inauguraba los juegos olímpicos con la frase «Los juegos de la paz», la violencia no cesó, ningún culpable fue juzgado y 3 años después se producía la Matanza del Jueves de Corpus.