«La noche triste».

0
71

El 30 de Junio de 1520, en las afueras de Tenochtitlan, (actual Ciudad de México), cerca de 40 mil indios Mexicas, masacraban a un puñado de soldados españoles de Hernán Cortés y sus aliados de la confederación de Tlaxcala en un enfrentamiento recordado como «La noche triste». Desde la fundación de «Tenochtitlan» en 1325, los indios Mexicas crecieron política y económicamente hasta convertirse en el pueblo más poderoso de mesoamérica.

En 1519 siendo Moctezuma el líder de los Mexicas, Hernán Cortez arribó a la ciudad donde fue recibido con honores junto a su ejército, Cortez prosiguió su periplo dejando a cargo de parte de sus fuerzas a Pedro de Alvarado quien encabezó una masacre de hombres, mujeres y niños, provocando la reacción violenta de los Mexicas. Cuando Cortez regresó, pidió a Moctezuma que lo ayudara a calmar a su pueblo, pero estos se sintieron traicionados por su líder y lo asesinaron a piedrazos, sin interlocutores, se vio obligado a huir.

Luego de una semana de combates los 2 mil españoles y unos 10 mil indios de la confederación de Tlaxcala aliados de Cortez, estaban sitiados en el Axayácatl y sus alrededores sin comida por lo que debían encontrar una rápida salida hacia tierras mas seguras. La noche del 30 de Junio de 1520 Cortez intentó hacer un puente de canoas amarradas para cruzar la laguna que rodeaba la ciudadela, pese a hacerlo con sigilo y en el mas absoluto silencio, semejante movimiento de hombres no podía ocultarse.

Ni bien fueron descubiertos sonaron los tambores del templo de Huitzilopochtli y mientras unos 15 mil guerreros de la ciudad se lanzaron a la laguna en miles de canoas mientras otros 25 mil se apostaban en ambas orillas rodeando y masacrando a los invasores. Al intentar huir con los bienes saqueados de los templos de la ciudad y morir en el intento, la mayor parte de estos tesoros fueron perdidos en el fondo de la laguna.

Cortez vio como sus hombres eran asesinados o capturados y por primera vez en su vida lloró, con escasos sobrevivientes logró llegar al territorio aliado de Tlaxcala, no sin antes masacrar a los indígenas de Calacoayan. Las fuerzas españolas tardaron un año en reagruparse, rearmarse y conquistar Tenochtitlan.

 

Comentários no Facebook