“La isla”

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El 20 de Agosto de 1960, en “La isla” del Río Ñuble, Chile, un alcohólico llamado Valenzuela asesinó salvajemente a una mujer y a sus cinco pequeños hijos, el crimen, el proceso, la sentencia y las derivaciones de este caso tuvieron repercusiones mundiales, y se lo recuerda como “Los crímenes de Nahueltoro”. Jorge del Carmen Valenzuela Torres era un campesino Chileno de Cachapoal que había sido despedido, en busca de trabajo se dirigía hacia Coihueco, en su camino al pasar por Nahueltoro se detiene a descansar en la casa de Rosa Rivas, una viuda con 5 niños que le da hospedaje.

Valenzuela atrasaba su salida porque se había enamorado de Rosa, esta también se enamoró, pero el alcoholismo de éste lo enfrentó con el patrón de Rosa y los echó del latifundio. Instalados en “la isla” el 20 de Agosto de 1960, Valenzuela totalmente borracho y frustrado discute con Rosa por dinero, fuera de si, la asesina con una guadaña, sin ningún motivo asesina también a los 5 niños, uno por uno, a los 4 mayores los ahorcó y al menor lo mató a pisotones.

Una semana después encontraron los cuerpos y al mes siguiente unos parroquianos lo identifican, lo reducen y entregan a los carabineros. Valenzuela fue condenado a muerte, pero la efectivización se retrasaba, el capellán del penal de General Cruz, Eloy Parra, comenzó a trabajar con él, en menos de un año aprendió a leer y escribir, dejó el alcohol y se convirtió en carpintero, ya consciente de sus actos se arrepintió y pidió perdón.

Eloy Parra comenzó un peregrinaje por los juzgados pidiendo la conmutación de la pena de muerte por la de perpetua, el hecho que en 3 años se haya “recuperado” a Valenzuela enfrentó al sistema judicial a una encrucijada, ahora que estaba rehabilitado, lo matarían?. El presidente Alessandri a pesar de su condición de católico no intercedió, las últimas palabras de Valenzuela fueron “Cuando cometí los crímenes, era un analfabeto sin valores, por lo que no tenía conciencia de mis actos”, le cubrieron la cabeza con una manta y lo fusilaron frente a su madre el 30 de Abril de 1963, paradójicamente en una pared del penal un cartel dice “Sean estas cuatro murallas manantial de reforma y fe”.

El caso tuvo tal trascendencia que se generó un culto en torno a su figura, y todos los 1 de Noviembre (El día de todos los santos) el cementerio de San Carlos se llena de fieles del informal canonizado ya que en el colectivo chileno el Chacal representa la redención más allá de la naturaleza de los pecados cometidos.