K141 «Kursk»

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El 12 de Agosto de 2000, en el Mar de Barents, una explosión en el submarino nuclear Ruso K141 «Kursk», lo envió al fondo del mar con 118 personas a bordo. La construcción del «Kursk» comenzó en 1992 en el astillero Severodvinsk, cerca de Arkhangelsk, y fue botado en Diciembre de 1994, se trató del último submarino clase «Oskar II» construido con los diseños de la ex URSS. El «Kursk», medía 155 mts de eslora y pesaba 17.000 toneladas, antes de ser botado fue modernizado con un recubrimiento de Cromoniquel de 8 mm de espesor que lo hacían inmune a la corrosión externa.

La mañana del 12 de Agosto de 2000 inició una misión con 44 oficiales y 74 marineros a bordo, que consistía en lanzar 2 torpedos sin carga explosiva a un crucero Kitov para medir su precisión. A las 11:28 al lanzar el primer torpedo con peróxido de hidrógeno comprimido, se filtró por una grieta de este y provocó una explosión que por la onda expansiva destruyó los 2 primeros compartimentos, los 7 restantes aún operativos se prepararon para ascender rápidamente.

El incendio se propago por los conductos de aire a los siguientes 5 compartimentos, incluidos el puente de mando y los reactores nucleares, lejos de ascender, se hundió hasta chocar con el fondo, donde una segunda explosión, provocada por los 8 torpedos restantes que colapsaron por la temperatura y la presión, hizo que el submarino perdiera la proa y se inundara a razón de 90.000 litros por segundo. 22 sobrevivientes se trasladaron a los 2 compartimentos de cola, pero sabiendo que no durarían mucho, escribieron improvisadas cartas de despedida, 6 horas después murió el último marinero.

Afortunadamente el sector de los reactores, estaba construido de manera impecable, resistió el incendio, la presión y la explosión, se apagó automáticamente evitando una catástrofe aún mayor, pero este dato no estaba en manos de las autoridades que iniciaron la búsqueda muy lentamente esperando una posible explosión. Rusia tardó varios días en hacer público el incidente, aunque nada hubiera cambiado el destino de sus marineros, 17 días después se abandonó todo intento de rescate.

El 8 de Octubre de 2001 se reflotaron los restos para desactivar definitivamente los reactores en la Bahía de Sayda, dentro de los restos se recuperaron 115 de los 118 tripulantes, por la temperatura del agua, todos estaban como si hubieran muerto solo horas atrás. La intacta torre del «Kursk» fue utilizada para erigir el monumento que recuerda a los marineros muertos en servicio.