«Juicios de Nüremberg»

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El 1 de Octubre de 1946, finalizaba un hito de la historia universal, aunque aún existen dudas sobre si fue un bastión de jurisprudencia o uno de los atropellos legales mas abominables, ese día terminaban los «juicios de Nüremberg». Consumada la derrota Alemana de la segunda guerra mundial, y ante el estupor universal por las atrocidades cometidas por el régimen nazi, los aliados vencedores coincidieron en que había que generar un shock jurídico para desalentar futuros brotes megalómanos con devastadores consecuencias. Por ello en 20 de Noviembre de 1945 se inició un proceso legal sin precedentes a los responsables alemanes de los aberrantes crímenes de la segunda guerra mundial.

De los mas de 4.000 acusados, solo 611 fueron llevados a juicio, entre los mas importantes estaban Hermann Goering, Alfred Jodl, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop, Wilhelm Keitel, Karl Doenitz, Wilhelm Frick, Erich Raeder, Baldur von Schirach y Fritz Sauckel. Se tipificaron delitos anteriormente inexistentes como «Crimen de guerra», «Crimen contra la humanidad», «Genocidio» y «Guerra de agresión». El tribunal estaba compuesto por Geoffrey Lawrence de Inglaterra, Francis Biddle de los EEUU, Henri Donnedieu de Vabres de Francia y Iona Nikítchenko de la URSS. El 1 de Octubre de 1946 el tribunal encontró culpables a la mayoría de los acusados, de los 24 principales jerarcas nazis cuales 11 fueron condenados a muerte y 3 a cadena perpetua, el resto corrió suerte dispar entre condenas menores y la absolución.

A este juicio le siguieron otros 12 procesos mas contra responsables militares de menor rango y a civiles colaboracionistas. Pese a la necesidad de castigar los crímenes mas horrendos de la historia universal, el proceso ni siquiera rozó la legalidad. Los acusados fueron juzgados por sus enemigos militares, responsables de crímenes similares, era inverosímil ver un representante de la URSS juzgando a responsables de crímenes de guerra. Los alemanes no fueron acusados de asesinatos, torturas u otros hechos legalmente tipificados, sino de crímenes definidos como tales con posterioridad a ser cometidos, las pruebas presentadas no necesitaban ser certificadas y no había recusación ni apelación. El propio peso de las atrocidades cometidas hicieron que legalmente nadie objetara las irregularidades del proceso, aunque se lo conoce como «El juicio sin ley» los victimarios de 6 millones de judíos masacrados de manera aberrante merecían un castigo aunque no se guardaran las formas.

Adolf Eichmann, Martin Bormann y Josef Mengele fueron juzgados en ausencia, luego se descubrió que Bormann había muerto en la defensa de Berlín. Eichmann en cambio había podido refugiarse en la Argentina, años mas tarde el MOSSAD lo encontró y trasladó a Israel donde fue ejecutado. Por su parte Mengele nunca fue capturado y murió de causas naturales en una playa del Brasil.