Hiram Bingham.

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El 24 de Julio de 1911, en Cusco, al este de la cordillera central del Perú, el historiador Hiram Bingham redescubría las ruinas de “Machu Picchu” y las hace conocidas mundialmente. Machu Picchu, (montaña vieja) fue construida a mediados del siglo XV como residencia de descanso de Pachacútec, noveno Inca del Tahuantinsuyo y posteriormente ampliada para convertirse en santuario.

Ubicada a 2438 mts de altura, sus 170 edificios ocupan una franja de 550 mts de largo por 200 mts de ancho, la ciudad estaba integrada a los valles agrícolas que confluyen en la quebrada de Picchu, único acceso que poseía para los alrededor de mil personas que frecuentaban el santuario. La caída de Cuzco en poder de los Españoles en 1534 hizo que muchas tribus de la zona huyeran del valle abandonando la ciudad, que los invasores desestimaron conocer por no haber allí riquezas que justificaran el trayecto y se dedicaron a la explotación agrícola del valle. Las rutas económicas de los colonos pasaban lejos de Cuzco por lo que la ciudad abandonada comenzó a ser devorada por la vegetación y quedó escondida, en 1865, el naturalista italiano Antonio Raimondi es el primero que lleva un registro de su búsqueda, que no da resultados aunque por sus mapas estuvo a solo 500 mts de encontrarla.

En 1870 un minero alemán elabora un mapa minero ayudado por gente del lugar y en él figura como referencia el monte al que llaman “Machu Picchu”, es este mapa en que se basa el explorador francés Charles Wiener pera iniciar su búsqueda que también fracasa, convirtiendo a la ciudad en una obsesión para los arqueólogos. En Julio de 1894 el arrendador Agustín Lizárraga, dice haber encontrado unas ruinas casi inaccesibles y regresa 8 años después con otros tres amigos, pero ninguno toma conciencia del hallazgo y olvidan el hecho.

En 1911 el historiador norteamericano Hiram Bingham, estando en Cuzco se entera de la historia de Lizárraga y trata de ubicarlo pero nunca pudo dar por él, sin embargo decide intentar encontrar las ruinas, junto al agricultor Melchor Arteaga y el sargento Carrasco llegan a la ciudadela por el lado sur el 24 de Julio de 1911. Bingham se dio cuenta de inmediato de la trascendencia de «su» descubrimiento, sin embargo al día siguiente descubre en una piedra un grafiti que decía «A.Lizárraga 1902», de inmediato se tragó su orgullo y escribió en su diario «El descubridor de Machu Pichu fue Agustín Lizárraga».

Bingham da a conocer el hallazgo y consigue el patrocinio de la Universidad de Yale, la National Geographic Society y el gobierno peruano para iniciar las tareas de limpieza del sitio. Si bien queda claro que ni Lizárraga ni Bingham “Encontraron” las ruinas ya que estas nunca estuvieron “perdidas”, Lizárraga tiene el mérito de redescubrirlas y Bingham de reconocer la importancia de estas en la reconstrucción de la historia de América, los mas de 40 mil objetos hallados y llevados a museos de los EEUU, empezaron a ser devueltos al Perú en 2007.