Glaciar de las Lágrimas

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Glaciar de las Lágrimas

El 13 de Octubre de 1972, en el Glaciar de las Lágrimas, Mendoza, Argentina, un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que llevaba al equipo juvenil de Rugby, Old Christians rumbo a Chile, se estrelló causando la muerte de la mayoría de sus ocupantes. Los sobrevivientes fueron protagonistas de una de las mas gloriosas proezas de supervivencia durante 72 días, dando origen al «Milagro de los Andes». Cuando el Fairchild Hiller FH-227D con 40 pasajeros y 5 tripulantes partió del aeropuerto argentino del Plumerillo para cruzar hacia Santiago de Chile, enfrentó una dura tormenta que alteró la velocidad crucero, esto indujo al error de los pilotos sobre su posición iniciando el descenso antes de lo previsto. Estando casi 1.000 mts por debajo de lo necesario, al salir de una densa nube, vieron delante del avión la pared del «Cerro Seler».

No lo pudieron evitar, lo chocaron perdiendo parte de la cola, en dos sucesivos golpes perdieron ambas alas, una de ellas arrancó una sección trasera con 6 asientos y sus pasajeros amarrados a ellos. El cuerpo principal del avión, apenas un cilindro, cayó mansamente sobre el Glaciar de las lágrimas a 3.500 mts de altura deslizándose hasta golpear un montículo de nieve destrozando la cabina. El piloto atrapado y agonizando les dijo a los sobrevivientes, lo mismo que a la torre de Santiago, «pasamos Curicó», pero eso era erroneo, esto complicó las tareas de rescate y la expedición final. Entre el accidente y la primera noche murieron 17 personas, el día 9 muere otra pasajera, ese mismo día por una radio portátil escuchan que se abandonó su búsqueda. Desolados, muertos de frío y hambrientos, el día 17, luego de largas deliberaciones resuelven que su única salida era comer los cadáveres que los rodeaban.

Esa misma noche una avalancha hace desaparecer los cuerpos existentes pero mata a 8 nuevas personas, de las que se alimentaron durante casi 2 meses. Luego de la muerte de un tercer amigo el día 60, Roberto Canessa y Nando Parrado, los mas fuertes y determinados del grupo, emprenden un viaje imposible a través de las altas cumbres hacia el oeste, donde suponían estaban los verdes valles Chilenos. El error del piloto les hizo tomar el peor camino, hacia el este por un camino mucho mas simple hubieran llegado en 2 días a la civilización.

Pero tomaron hacia el oeste, luego de extenuantes 55 Km recorridos en 8 días llegan a un Río en la zona de Los Mitenes, pero no pueden cruzarlo y deciden acampar. La mañana del 21 de Diciembre ven en la otra orilla a un arriero que los observa, escriben una improvisada carta donde le dicen quienes eran, la atan a una piedra y la arrojan a la otra orilla. El día siguiente, el arriero Sergio Catalán regresó con un grupo de carabineros que los rescató y enviaron dos misiones a buscar a los restantes 14 sobrevivientes en la montaña, así se comenzaba a escribir «El milagro de los andes».