En pandemia, Chaco y Santa Cruz son las únicas provincias que mantienen abiertos sus comedores

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La Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps), con el apoyo de Unicef Argentina y la colaboración de la Coalición Nacional para Prevenir la Obesidad en Niños, Niñas y Adolescentes, llevó adelante un relevamiento de información pública y disponible sobre las medidas que cada provincia adoptó para adecuar el funcionamiento de sus comedores escolares durante la pandemia.

Según los datos recopilados, las provincias de Chaco y Santa Cruz son las dos únicas donde los comedores están funcionando en su forma habitual. En nuestra provincia, garantizar la alimentación de niñas, niños y adolescentes a través de esos lugares es posible por el trabajo conjunto entre los ministerios de Desarrollo Social, Economía y Planificación, y Educación.

El informe denominado “La continuidad de los programas de alimentación escolar durante la pandemia” al que accedió Agencia FOCO releva datos a julio de 2020.

 

El contexto

 

El documento señala que la pandemia por Covid-19 y las medidas adoptadas por los gobiernos de todo el mundo para prevenir su propagación, han afectado múltiples aspectos de la vida cotidiana de las personas. La educación y todo el conjunto de actividades vinculadas afrontaron el mayor y más significativo cambio, con una parálisis casi total de las actividades a nivel global.

En Argentina, los gobiernos provinciales decidieron la suspensión de las clases presenciales en los niveles inicial, primario, secundario y terciario. Esta medida trajo consigo el cierre de comedores escolares en la gran mayoría de las jurisdicciones. Simultáneamente, se implementaron diversos esquemas de distribución de alimentos que dieron continuidad a la actividad que habitualmente se desarrollaba a través de los programas de alimentación escolar (PAE).

Los datos recopilados en el relevamiento hecho por Fundeps permitieron elaborar un conjunto de recomendaciones para mejorar la calidad nutricional de los alimentos provistos y salvaguardar la transparencia de los procesos de gasto público y gestión de la política.

Estas recomendaciones se proponen aportar información que contribuya a la toma de mejores decisiones de política pública, que contemplen y garanticen adecuadamente los derechos de los niños, niñas y adolescentes, especialmente los más vulnerables, ante esta situación tan excepcional.

 

Adecuación de los programas durante el cierre de escuelas

 

Los datos recopilados por Fundeps permitieron observar los siguientes aspectos destacados:

-Los comedores están funcionando en su formato habitual en dos provincias: Chaco y Santa Cruz.

-Las demás 22 jurisdicciones reemplazaron el menú que habitualmente servían en la escuela por viandas (siete provincias) o por módulos alimentarios (quince provincias).

 

Composición de módulos alimentarios

-Se detectó una ausencia general de productos frescos. Sólo cinco provincias están entregando frutas y/o verduras dentro del módulo.

-Se observa la entrega de productos ultraprocesados como parte de la prestación alimentaria estatal en seis provincias.

-La distribución de módulos de alimentos aptos para celíacos se ha detectado en seis provincias.

El panorama en cada provincia

 

Entre el 10 de junio y el 8 de julio de 2020 se realizó el relevamiento de información que se resume en el cuadro que publicamos junto a esta nota.

Se recopiló información publicada y disponible en boletines oficiales, sitios web y redes sociales oficiales de los gobiernos, comunicados de prensa y publicaciones de medios gráficos de cada provincia.

Del cuadro se destaca que sólo Chaco y Santa Cruz mantienen comedores abiertos, modalidad combinada con la entrega de módulos de alimentos, incluyendo frutas y verduras, además de la opción para celíacos.

Entre las provincias que mantienen comedores cerrados, pero reemplazaron la opción por las viandas se anota la vecina Corrientes (que no publica información sobre el tipo de alimentación y el agregado de frutas y verduras), Entre Ríos, La Pampa, Misiones, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán.

En tanto, las provincias que reemplazaron los comedores por la entrega de módulos alimentarios son Buenos Aires, Catamarca, Chubut, CABA, Córdoba, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe y Tierra del Fuego.

 

Reflexiones para pensar el futuro

 

Otro apartado del informe señala que la estrategia de reemplazar el menú servido en los comedores escolares por la entrega de módulos con alimentos para ser preparados en los hogares ha respondido, mayormente, a la necesidad de brindar una respuesta rápida, en términos de continuidad y despliegue logístico, y segura, desde el punto de vista sanitario y bromatológico.

La celeridad en la transición de plato de comida en comedor a caja de alimentos en mano merece ser destacada, sobre todo si se considera que el contexto socioeconómico acentuó la necesidad impostergable de asistir a las familias afectadas por la crisis.

No obstante, se resalta que “la falta de certezas respecto del momento y las condiciones de finalización de la cuarentena escolar exigen un análisis cuidadoso acerca del futuro de los PAE”. En lo inmediato- acota- es importante elevar la calidad nutricional de los alimentos que se entregan. En el largo plazo, la efectividad mostrada durante el estado de excepción no debería favorecer una nueva normalidad de comedores reemplazados por el reparto de cajas de alimentos.

En caso de continuar a mediano o largo plazo con la entrega de módulos de alimentos, y siguiendo las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), Fundeps señala que se debería evitar el ofrecimiento de alimentos de consumo desalentado, especialmente ultraprocesados.

Una combinación de mayor calidad de ingredientes con una correcta capacitación sobre manipulación y preparación de alimentos en los hogares, es una estrategia valiosa para afrontar cualquier innovación futura en los programas de alimentación escolar.

 

Recomendaciones para las autoridades

 

Entre las recomendaciones destinadas a autoridades encargadas de los Programas de Alimentación Escolar, se anotan las acciones para mejorar la calidad nutricional.

En ese aspecto, el documento indica que, en la mayoría de módulos alimentarios entregados, predominan los alimentos no perecederos secos (leche en polvo, azúcar, cacao, yerba, galletitas, harinas, arroz, fideos, lentejas, conservas de legumbres y vegetales, aceite, polvo para postres, entre otros). Muy pocos han incluido alimentos frescos, algunos casos por imposibilidad de recursos y otros por falta de planificación.

En razón de ello, y siguiendo parámetros internacionales, se recomienda a las autoridades responsables adecuar la composición de sus entregas, priorizando la calidad nutricional de viandas o módulos, según sea el caso.

 

Recomendaciones cuando se entregan viandas:

-Mantener o aumentar el valor nutricional de las comidas entregadas regularmente en el comedor.

-Incorporar productos frescos: frutas, verduras, carnes, huevos, priorizando la compra a productores locales.

-Evitar la entrega de alimentos o productos con un bajo valor nutricional, que aportan calorías vacías sin promover una alimentación adecuada de niños, niñas y adolescentes.

 

Recomendaciones cuando se entregan módulos alimentarios

-Incluir alimentos con alto valor nutricional, como por ejemplo frutas de estación, hortalizas, legumbres, leche, huevos, pescado enlatado.

-Suprimir aquellos alimentos que las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan evitar o consumir en baja cantidad y frecuencia, como azúcar, cacao, polvo para postres, galletitas, y cualquier otro con bajo valor nutricional.

-Incluir información sobre la utilización y preparación de los alimentos entregados para maximizar el valor nutricional de las preparaciones.

 

Se recomienda incluir a pequeños productores locales como proveedores de los PAE, sobre todo en lo que se refiere a frutas y verduras. Además de incrementar el impacto económico a nivel micro, esta innovación resuelve algunos problemas de la cadena logística de distribución, y también permite involucrar a la comunidad en el proceso de provisión de alimentos y control del gasto.

Un aspecto complementario, aunque no estrictamente imputable a los PAE, es la preocupación por el acceso al agua segura. Las escuelas habitualmente funcionan como un entorno confiable de acceso al líquido vital. Resultaría óptimo que los PAE articulen con iniciativas de otros organismos gubernamentales que favorezcan el acceso al agua segura para consumo a poblaciones en condición de vulnerabilidad.

Se recomienda, además, incluir información sobre la correcta manipulación de los alimentos y el mantenimiento de la higiene. Algunas provincias ya han enviado instructivos para los adultos encargados de la preparación de los alimentos, en relación a su dosificación, secuencia de preparado y resguardos sanitarios para su correcta manipulación.

 

Preservar la transparencia y eficiencia

 

Otro apartado del documento refiere acciones para preservar la transparencia y eficacia en la implementación de la política. Es que, en el caso de la distribución de módulos de alimentos, se activaron procesos de compras de alimentos marcados por la urgencia. La celeridad y amplitud de la cobertura fueron, justificadamente, la prioridad en los primeros momentos de la transformación de los PAE. Sin embargo, en el mediano plazo, la urgencia no debería ir en detrimento de la transparencia y eficiencia en el proceso de las compras públicas.

Fundeps resalta que, en muchos casos, no existe información precisa sobre la continuidad de los contratos con las empresas que proveían las viandas cocidas, o sobre su participación en el nuevo sistema de reparto de módulos.

La importancia de la disponibilidad de información o la efectividad de los mecanismos de control del gasto se extiende a todo el accionar del Estado durante la pandemia, no sólo a los PAE.

En materia de transparencia en las contrataciones públicas en estado de emergencia, la entidad formula las siguientes recomendaciones:

-Adecuar la vigencia de las normativas de emergencia conforme evolucione la situación sanitaria.

-Publicar adecuadamente la información de la gestión pública, aun en contexto de emergencia, incluyendo información sobre compras y contrataciones públicas.

-Publicar información sobre las transferencias realizadas por el Estado Nacional a las provincias, y de las provincias a municipios, cualquiera sea su destino.

-Procurar que la información sea fácilmente accesible y comprensible, aun para no especialistas.

-Contar con información sobre el presupuesto total destinado a compras y contrataciones durante el período de emergencia.

 

Mecanismos de control y rendición de cuentas

-Garantizar instancias de participación ciudadana a lo largo de todo el proceso de contratación durante el período de emergencia.

-Garantizar las condiciones necesarias para que los órganos de control puedan ejercer su función.

-Establecer criterios específicos y uniformes para efectuar el control posterior de los actos de gobierno y el gasto público realizados durante el período de emergencia.

-Regular los procedimientos que permitan detectar conflictos de intereses en los procesos de compras y las herramientas necesarias para prevenir y sancionar estos casos.

En toda contratación de bienes o servicios para destinar a los programas de alimentación escolar se recomienda evitar las compras directas y/o contrataciones sin licitación, de forma de propiciar la transparencia de los procesos como así también la eficiencia y efectividad del gasto público.