«Cruz Roja Internacional»

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El 30 de Octubre de 1910, en Heiden, Suiza, moría el empresario, filántropo y activista humanitario que ideó e impulsó la creación de la «Cruz Roja Internacional», ese día se apagaba la vida de Jean Henry Dunant. Nacido en Ginebra el 8 de Mayo de 1828, sus padres Jean Jacques Dunant y Antoinette Colladon tenían un cómodo pasar económico y dedicaban gran parte de su fortuna a causas humanitarias, solían llevarlo a sus visitas a orfanatos y hospitales, esto forjó en Henri un profundo espíritu solidario. Devoto católico y estudioso de la Biblia, junto a un grupo de jóvenes ginebrinos creó una asociación que posteriormente se uniría a una similar inglesa fundada por George Williams dando origen a la «YMCA» (Young Men’s Christian Association) de la que posteriormente redactaría sus estatutos. Desde muy joven mostró habilidad para números, finanzas y economía, ingresó como aprendiz en el «Lullin und Sautter Bank» en el que se desempeñó en el sector de cambio internacional.

En un viaje de negocios a Argelia intentó crear un negocio de cultivo y comercio del maíz, pero las autoridades coloniales tardaban en otorgarles los permisos de explotación, Henri expeditivo decidió ir a visitar al emperador francés Napoleón III que estaba con su ejército en Lombardía. Dunant llegó a la ciudad de Solferino donde Napoleón III tenía su cuartel general, quiso el destino que llegara el 24 de junio de 1859, mismo día en que se produjo una batalla entre los ejércitos austriaco y franco-piamontés, este hecho provocaría un cambio radical en su vida. Durant vio como 38 mil heridos y mutilados agonizaban en el campo de batalla, decidió no permanecer ajeno al hecho y dando muestras de un liderazgo monumental reclutó en la ciudad a cientos de mujeres y jóvenes para ayudar a los heridos. El mismo se encargó de comprar insumos para la atención de los heridos, organizó carpas de campaña y consiguió ropas blancas para que las voluntarias se diferenciaran de los soldados de ambos bandos. Personalmente hizo gestiones para que ambos bandos liberaran a los médicos enemigos capturados, esta exitosa tratativa que el mismo llamó «Tutti fratelli» lo convirtió en una celebridad en toda Europa.

De regreso a Ginebra generó 2 hechos que cambiarían el destino de las guerras, creó el «Botiquín de primeros auxilios» y editó el libro «Un souvenir de Solferino» donde clamó por la creación de una organización mundial neutral que este presente en toda batalla para atender a los heridos de ambos bandos. Gustave Moynier, Presidente de la Sociedad Ginebrina para el Bienestar Público, se hizo eco de la propuesta y reunió una comisión para considerar la creación del organismo que proponía Dunant, lo puso al frente del grupo para asegurarse que sus ideas fueran respetadas a rajatabla. La primera reunión celebrada el 17 de febrero de 1863 es considerada como el origen del Comité Internacional de la Cruz Roja, al año siguiente con motivo de firmarse la «Convención de Ginebra» se rubricaron todos los pedidos de Dunant. Debido a su dedicación a estas campañas abandonó su trabajo formal, esto le provocó irreversibles problemas económicos que lo sumergieron en la mas absoluta miseria, pero lo llevaron a que en 1901 se le otorga el primer Premio Nobel de La Paz. Sus últimos proyectos fueron la creación del Estado de Israel y la fundación de una biblioteca pública internacional, ambos proyectos se concretaron casi 40 años después de su muerte que se produjo el 30 de Octubre de 1910.

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