Corrientes: Marcha para pedir la renuncia de la cúpula policial local y justicia por el niño víctima de abuso

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Días atrás en la localidad de Caá Ca­tí se in­for­mó so­bre un ca­so de abu­so se­xual in­fan­til que fue de­nun­cia­do ante las autoridades, por el cual es­tá de­te­ni­do un su­je­to iden­ti­fi­ca­do co­mo “Ca­ra­yá”, quien tras investigaciones se descubrió que ha­bía vio­la­do por años a una de sus hi­jas. En ese mar­co, tam­bién se ha­bía ex­pli­ca­do que ha­bía se­rios cues­tio­na­mien­tos a la Po­li­cía lo­cal, por el tra­to que los fa­mi­lia­res del pe­que­ño re­ci­bie­ron a la ho­ra de for­ma­li­zar la de­nun­cia.

El aberrante hecho ocurrió hace aproximadamente un mes, aunque recién trascendió hace pocas semanas. Por el caso hay un hombre detenido y tras conocerse la noticia, según informó en una conferencia de prensa la directora del área de Mujer, Niñez y Familia de Caá Catí, Paula Martín Blanco, cerca de 15 testimonios vincularían al presunto culpable a otro caso de abuso sexual simple.

La marcha de ayer fue convocada a través de las redes sociales solicitando a quienes asistan que cumplan el protocolo sanitario. La concentración arrancó a partir de las 18.30 frente a la iglesia y cerca de las 19 emprendieron la marcha, que estuvo encabezada por la abuela de la víctima, hacia la Municipalidad. Al llegar al palacio municipal, los manifestantes fueron recibidos por el Jefe comunal, a quien le entregaron un petitorio, que posteriormente fue leído por el intendente frente a los presentes. Entre otras cuestiones, el texto expresaba que, al momento de radicar la denuncia, la madre del menor y la abuela fueron “maltratadas” por personal policial.

Posteriormente, continuaron la marcha hacia la comisaría, donde se realizó un breve acto donde tomaron la palabra los familiares: “Pido que en este acto por mi pequeño nieto y haciendo voz de la madre y de toda una familia destruida, que nunca más sucedan estos actos de aberración y de abuso de autoridad que han hecho conmigo y con toda mi familia. Pido al ministro de Seguridad y de Derechos Humanos, y al de Justicia que por favor tomen cartas en el asunto lo antes posible para que se vayan todos los corruptos”, manifestó la abuela del niño.

Es­te eno­jo manifiesto se vio ayer en las ca­lles de Caá Ca­tí, don­de re­cla­ma­ron jus­ti­cia y, ade­más, que sea re­mo­vi­da la cú­pu­la po­li­cial lo­cal.
“¡Qué se va­yan si no quie­ren tra­ba­jar”, gri­ta­ban los ciu­da­da­nos que, en el re­co­rri­do que re­a­li­za­ron ayer, fue­ron has­ta la co­mi­sa­rí­a.

Va­le re­cor­dar que la ma­dre del pe­que­ño ha­bía pu­bli­ca­do una car­ta abier­ta, en la que de­ta­lló có­mo fue aten­di­da en la co­mi­sa­ría tras la vio­la­ción del pe­que­ño.

La carta inicia así: “El co­mi­sa­rio Al­fre­do Lei­va no nos aten­dió en nin­gún mo­men­to cuan­do fui­mos a ha­cer la de­nun­cia de lo su­ce­di­do. En ese mo­men­to, la co­mi­sa­ría es­ta­ba a car­go del ofi­cial Adol­fo Or­tiz, una per­so­na jo­ven, sin ex­pe­rien­cia, una prin­ci­pian­te, quien des­pués de dar mu­chas vuel­tas, le to­ma la de­cla­ra­ción a mi ma­dre, ya que yo no po­día ha­cer­lo de­bi­do a que soy hi­po­a­cú­si­ca. En un mo­men­to, de­ja de es­cri­bir pa­ra pre­gun­tar­le a mi ma­dre si es ver­dad lo que es­tá di­cien­do, por­que ha­ce unos dí­as pa­só al­go pa­re­ci­do con otro ni­ño de 6 años y sa­li­mos con que era to­do men­ti­ra y es mu­cho el trá­mi­te que hay que ha­cer, ¡Por Fa­vor!, mi ma­dre se shoc­kea aún más por­que era de la bo­ca de un po­li­cía que sa­lía es­ta in­for­ma­ción”.

La carta continúa diciendo: “Per­so­nas a quie­nes no­so­tros les es­ta­mos pa­gan­do con nues­tros im­pues­tos y que no quie­ran tra­ba­jar, tie­nen que ir­se de Caá Ca­tí”, ex­pre­sa­ba.

El ca­so que dam­ni­fi­có al chi­co ocu­rrió el mes pa­sa­do, cuan­do el pe­que­ño, se­gún se de­nun­ció, fue rap­ta­do en ple­na vía pú­bli­ca, sien­do obli­ga­do a en­trar a una ca­sa, en la cual ocu­rrió el ul­tra­je.