Carlo Giulliani.

0
6

El 20 de Julio de 2001 en Génova, Italia, en confusas circunstancias moría asesinado el activista antiglobalización Carlo Giulliani. Nacido el 14 de Marzo de 1978, Carlo era hijo de Giuliano Giuliani, conocido sindicalista de la Confederación General Italiana de Trabajadores, por lo que creció en un hogar que respiraba activismo y política. Sin pertenecer formalmente a ninguna agrupación política frecuentaba marchas antiglobalización junto al grupo Túnicas Blancas.

Cuando se confirmó la cumbre del G8 en su ciudad, Génova, sus amigos lo invitaron a asistir con ellos, pero Carlos dijo que iría a alguna playa. Cuando la mañana de 20 de Julio en los informativos se intentaba disuadir a la gente que no asistiera a las marchas por posibles incidentes, creyó que la protesta perdería fuerza y decidió concurrir para sumar gente. Al llegar a la Piazza Alimonda se encontró con un nutrido grupo de carabinieris (Policía militar), pero la llegada de gran cantidad de manifestantes por varias calles al mismo tiempo hizo que los grupos quedaran cara a cara.

Claramente desorganizados, los jefes del operativo ordenaron la retirada de la todavía pacífica plaza, casi sin espacio para salir del lugar los batallones y los móviles de seguridad, arremetieron contra la gente buscando espacio. Las escaramuzas derivaron en enfrentamientos, palos y gases policiales sumados a las pedreadas de manifestantes convirtieron a la plaza en un caos. Una camioneta Land Rover Defender con un chofer y dos soldados quedó atrapada entre los manifestantes que comenzaron a apedrear el móvil, Carlo ubicado detrás de la camioneta tomó un matafuegos y se disponía a arrojarlo cuando desde el interior del móvil le dispararon y cayó al suelo.

La camioneta dio marcha atrás pisándolo, luego aceleró hacia adelante arrollándolo por segunda vez y salió de la plaza. Carlo estaba muerto, el resto de los manifestantes se descontroló generalizando los incidentes por todo el centro de Génova. Los líderes asistentes a la cumbre lamentaron la negligencia con la que se manejaron las fuerzas de seguridad italianas aunque también responsabilizaron a los grupos radicalizados que según ellos habían iniciado las hostilidades.

La investigación dejó libre a Mario Placanica, autor del disparo porque determinó que la bala se había desviado por lo que el tiro no iba dirigido a Carlo y el conductor fue sobreseído por que según el juez había atropellado a un muerto. Una segunda investigación descubrió que la bala mostrada en el juicio no correspondía a las armas que portaban los soldados y que Carlo estaba vivo incluso después de ser atropellado. También se descubrió que para no movilizar fuerzas nacionales, entre los agentes había jóvenes que estaban haciendo la instrucción del servicio militar y no tenían preparación alguna en motines o disturbios, Mario Placanica entre ellos. El caso aún no esta cerrado y espera definiciones y castigos, la figura de Carlo Giulliani se transformó en un ícono de las luchas antiglobalización y su nombre es utilizado por movimientos y agrupaciones de Izquierda.