Batalla del Puente de Stirling

0
11

El 11 de septiembre del año 1297, el disminuido ejército rebelde del Reino Escocés derrotaba sin atenuantes al nutrido y bien equipado ejército del Reino de Inglaterra en la recordada «Batalla del Puente de Stirling. En 1296, luego de la Batalla de Dunbar el ejército inglés ocupó de hecho el territorio escocés, mientras la mayoría de los nobles locales aceptaron mansamente las condiciones impuestas por Eduardo I, un puñado decidió revelarse encontrando en William Wallace y Andrew de Moray a sus líderes militares. John de Warenne, VII conde de Surrey y líder militar de la invasión comenzó a tener problemas para mantener el orden e intentó pactar con Wallace, aunque solo consiguió exasperarlo.

El Puente de Stirling era vital para el comercio entre el norte y el sur escocés, ambos bandos comprendían ello y se dispusieron a librar allí la batalla decisiva. Si bien las fuerzas de John de Warenne casi duplicaban las de Wallace y Moray, su ladero Hugh de Cressingham cometió un garrafal error estratégico, pese a ver las tropas escocesas en la margen opuestas del Río Forth ordenó avanzar por el angosto Puente de Stirling. Al llegar a la mitad del recorrido, Wallace ordenó a sus arqueros que atacaran, una lluvia de flechas, mientras decenas de jinetes caían atorando el paso del puente, tropas de Moray aparecieron en la misma margen que las tropas inglesas generando una estampida y que 5 mil soldados quedaran aislados sin poder retroceder ni avanzar por el puente.

La presión sobre el paso hizo que por el peso de la caballería colapsara el tramo central del puente haciendo imposible continuar con el ataque, Wallace avanzó hasta la ruptura y por su escaso equipamiento pudieron cruzar y arrojar a los caballeros al agua que con sus pesadas armaduras irremediablemente morían ahogados. La aplastante derrota inglesa retrasó el dominio de ese territorio, Moray murió en combate al igual que Cressingham, aunque este corrió peor suerte, su cuerpo fue desollado y Wallace con su piel se armó un cinturón para su espada.