Batalla de Quebracho.

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El 4 de Junio de 1846, en una angostura del Río Paraná, 35 kilómetros al norte de Rosario, la Confederación Argentina lograba una victoria decisiva contra el bloqueo naval Anglo-Francés, ese día se producía la «Batalla de Quebracho». Desde Agosto de 1845 por motivos económicos disfrazados de políticos, la armada Anglo-Francesa mantenía un bloqueo del comercio del Río de la Plata y negociaba directamente con Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes evitando el control de Buenos Aires, capital de la Confederación Argentina.

El avance de la comitiva comercial y naval por el Río Paraná fue enfrentada en Noviembre de 1845 en la recordada Batalla de Vuelta de Obligado, donde pese a no detener el avance de la flota, el general Lucio Norberto Mansilla le infringió severos daños. En Enero de 1846, Mansilla enfrentó nuevamente a la armada invasora en el «Segundo Combate de San Lorenzo», pese a ser el menor de los combates no les permitía relajarse y les hacía perder tiempo valioso en reconocimientos antes de hacer desplazamientos. Cuando luego de concluir la misión comercial, la flota emprendió el regreso hacia el Río de la Plata, nuevamente Mansilla los estaba esperando, esta vez en un leve recodo del Paraná conocida como la «Angostura del Quebracho».

Fuera del alcance de la artillería enemiga, Mansilla ubicó 3 baterías con un total 17 cañones y desplegó en la costa unos 750 hombres, a las 10:30 llegaron a la angostura los 90 bancos mercantes custodiados por 12 buques de guerra. El primero en utilizar los cañones fue el ayudante Mayor de Marina Álvaro Alzogaray, quién al grito de Mansilla de «-¡Viva la soberana independencia argentina!» concentró el fuego sobre el HMS Gorgon, luego se sumaron a la batalla el Coronel de Marina Juan Bautista Thorne, el coronel Martín de Santa Coloma y el propio Mansilla.

Pese a tratarse de modernas naves blindadas con torretas giratorias fueron aplastadas por las baterías nacionales, el HMS Gorgon y el HMS Harpy fueron destruidos, 2 barcos mercantes se hundieron y 4 ardieron durante horas, ante este panorama los buques HMS Firebrand, HMS Alecto, HMS Fanny, HMS Prócida, la Corbeta Coquette y el vapores Lizard, retrocedieron río arriba. Mientras las fuerzas Anglo-Francesas sufrieron mas de 60 muertos, las fuerzas de la confederación solo sufrieron una baja, esta rotunda victoria provocó un vuelco en las relaciones con ambas potencias europeas que comenzaron con misiones diplomáticas para dar una salida elegante a sus fuerzas del Río de la Plata.

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