Alexander Graham Bell

0
4

El 2 de Agosto de 1922, en Beinn Bhreagh, Canadá, fallecía el pianista, locutor, ventrílocuo, fonoaudiólogo e inventor Alexander Graham Bell. Nació el 3 de Marzo de 1847 en Edimburgo, Escocia, inquieto y rebelde, canalizaba su energía inventando, con solo 12 años, a pedido de un vecino, creó un mecanismo para descortezar el trigo. Una progresiva sordera de su madre lo hizo interesarse en todo lo que tuviera que ver con el habla y el sonido, perfeccionó su dicción y aprendió el arte de la ventriloquía.

Estudió acústica y colaboró con su padre en la edición de la segunda edición de «The Standard Elocutionist» un libro donde se perfeccionan los lenguajes de señas. Junto a su hermano mayor, construyó un «Autómata», un hombre mecánico con un cráneo artificial, que por medio de válvulas y exclusas podía reproducir sonidos similares a la voz humana. La muerte por tuberculosis de su hermano menor movió los cimientos de la familia que decidió emigrar a América.

Instalados en Canadá terminó sus estudios de Latín, Griego, Locución y Física, y se dedicó a investigar la relación entre el sonido y la electricidad. En 1860 el Italo-americano «Antonio Meucci» había presentado en público la gema del teléfono, y comenzó un tortuoso trámite para obtener la patente que cayó en laberintos burocráticos. Para agilizar el trámite le remitió el prototipo a las oficinas de Western Union Telegraph Company, que oportunamente, la «extravió», esa misma oficina en 1876 certificó la patente de Bell sobre la invención del «Teléfono».

El proceso legal desgastó a ambos, aunque mientras tanto Bell cobraba las regalías, Meucci falleció en 1889 y fue olvidado rápidamente. Bell fue víctima de sus propios métodos cuando en Europa se comenzó a utilizar su invento sin permisos. Compró la patente del micrófono de carbón a Edison para potenciar la eficiencia del teléfono, en solo 10 años de vida la «Bell Telephone Company» ya tenía 150 mil usuarios. Bell pasó el resto de su vida mas tiempo en los tribunales que en el laboratorio, sin embargo tuvo tiempo para estudiar la manera de enviar sonidos por un haz de luz, sentando las bases de la fibra óptica.

También creó el primer prototipo de impresión de un campo magnético para reproducir un sonido, si bien no pudo culminar su invento, es el creador de la grabación magnetofónica. Una anemia perniciosa acabó con su vida el 2 de Agosto de 1922. En el año 2002, la cámara de representantes de los EEUU reconoció las irregularidades en el proceso de patentamiento del teléfono reconociendo el aporte invaluable de Meucci y dejando en suspenso una definición de fondo.